Campamentos y vida

Cuando me fui de campamento me sentí tan vivo... el saber que puedo hacer un fuego aún con la madera húmeda y lloviendo; que se puede vivir sin si quiera un teléfono; que se puede llegar a cualquier parte, sabiendo siempre donde estás, sólo usando una brújula y un mapa; que, en suma, no necesito todos los adminículos electrónicos con los que vivo diariamente y que si es necesario puedo aguantar el tranco forzado de dos días subiendo y bajando una montaña.
El salir, dejar todo botado y recorrer lugares sólo con lo que puedes cargar en tu mochila es una experiencia liberadora. Se es un hombre, y no una máquina enchufada a otra máquina a través del teclado.

Ficción y Análisis Directo a tu Correo

Únete a la lista para no perderte los nuevos artículos y las entregas semanales de Salitre Negro de forma gratuita.

¿Te interesa explorar más a fondo? Revisa las novelas publicadas en el Catálogo de RESET Ediciones.